domingo, 9 de noviembre de 2008

Para distraernos

Como algunos saben este ciclo llevo el Taller de Narrativa con Alexis Iparraguirre. No me gusta presentar cosas que hice para un curso, pero creo que la naturaleza de este es distinto.
En todo caso, les mando dos de mis cuentos para que los lean. No haré descripciones muy largas porque sería muy tonto hacerlo.
Uno es Fuego cobarde, es una historia ambientada en los ochentas en San Marcos. Creo que se desarrolla rápido y se deja leer bien.
"Los amigos de Mariella eran casi todos aburridos. Mariella solo iba entre mujeres. Cuchicheaban, se reían y se sentían protegidas. Siempre había un profesor mañosón como el que los llevaba a abrir los cuerpos. ¡Y qué asco de cuerpos! Eran enfermos, viejos, mendigos sucios… aunque siempre hubiese un niño que enternecía la mirada. Doloroso. Santiago creía que le dolía el país. De hecho, lo afirmaba abiertamente mientras recitaba a Heraud y juraba que barrería a los miserables "patriotas explotadores"."
El otro cuento es Mejor que todo siga igual, un cuento sobre la pasividad ambientado en una procesión del Señor de los Milagros.
"No entiendo porque a veces me preguntan obviedades. Se nota que es gente que nunca viene al Centro de Lima. El mar de gente es alucinante. Antes era más bonito. Con olor a fritanguita, anticuchos, rachi, turrones e incienso. Pero ya no es así. A los alcaldes les parece sucio. A mí no, pero bueno, uno está para que se obedezcan las reglas no para hacerlas."
Espero que los lean, les gusten y me dejen sus comentarios. Y si quieren leer más cuentos pasen al blog del Taller.