viernes, 13 de junio de 2008

Papá yo te quiero...


- Porque me enseñaste que hacer pataditas es cool.
- Porque hemos visto Woodstock casi 8 veces y en todas hemos tocado imaginariamente la guitarra como Jimi Hendrix, nos hemos quedado roncos cantando With a little help from my friends de Cocker y hemos saltado escuchando a Grand Funk Railroad.
- Porque los domingos más lindos de mi niñez los pasé a tu lado, en medias, polo y calzoncillo (como tú) viendo como Johnny Quest salvaba al mundo sin despeinarse.
- Porque al abrazarme de tu pierna la canción de La Revista Dominical no me daba tanto miedo.
- Porque nunca me contaste un cuento sino que recitabas: "Había una vez/ un gato montés/ que tenía la cola al revés (en ese momento girabas la cabeza raramente)/ ¿quieres que te lo cuente otra vez?" Creo que dije que sí tantas veces que ya eran las once y seguíamos allí.
- Porque de chiquito te gustaba secarme luego de bañarme como si yo fuera un zapato y me estuvieses lustrando.
- Porque aun te burlas de cómo yo imploraba, tiritando, por una toalla luego de bañarme. (To-to-to-toalla)
- Porque cuando te olvidaste de darme un sol por mi diente caído, a la mañana siguiente me dejaste cinco. Y sí, como todos los padres, dejaste que una sucia rata tomara el crédito.
- Porque has viciado tu voto en las tres últimas segundas vueltas.
- Porque me enseñaste a odiar al APRA
- Porque dejaste de fumar aunque podías hacer esos aros al botar el humo que tanto me impresionaron de chiquito.
- Porque ya casi no reclamas cuando me olvido de echarle sal al arroz los domingos.
- Porque cuando llego tarde a casa luego de un tono solo me preguntas al día siguiente "¿Estuvo bueno el tono, no?" y dejas que mamá se enoje más tarde.
- Porque preferiste comprar mil libros (que ya no sabemos dónde carajos poner) antes que un carro.
- Porque eres el único papá que conozco que ha jugado Play Station con sus hijos.
- Porque me encanta tu pollo al horno.
- Porque me jodes y me dejas joderte así como de chiquito nos hacíamos cosquillas hasta que alguno se golpeara.
- Porque me enseñaste a siempre estar de buen humor, así, con el ejemplo no más. Y no, no me importa que me digan "pero siempre estás sonriendo".
- Porque aún me preguntas "¿y qué tal?".
- Porque alguna vez me dijiste: "Hay cosas más importantes que trabajar o estudiar: la famila o los amigos, eso está primero, primero que todo."

Y por todo eso, feliz día, viejo.

1 cómplices:

Paolo dijo...

Realmente muy bueno, creo que hay algo que comparten los padres de esa generación y es la libertad.

Saludos,