martes, 19 de febrero de 2008

Pase al retiro, Fidel

La noticia me tomó como baldazo de agua fría. No pensé que el momento llegaría en serio. Fidel Castro renuncia a la presidencia. Muy heavy. Hay muchas cosas que se pueden decir, que se han dicho y que se dirán. Que es dictador, que el embargo lo obliga a tomar esas medidas, que Estados Unidos tampoco respeta el sistema internacional de justicia, que salvó a la isla de ser un burdel. Casi todas las cosas que se dicen tienen algo de cierto. La Revolución Cubana estaba justificada, sin embargo, es necesario recordar que jamás industrializó la isla. Que la Revolución era necesaria pero para ello no era necesario coartar las libertades. Y, por sobre todas las cosas es importante recalcar que para Fidel la ideología venía antes que la persona. Así, como bien señala Silvio Rendón en su blog:

Gorbachov alguna vez diría que lo lógico para Cuba era aprovechar las ventajas de su región e integrarse económicamente con su vecino. Castro reaccionó diciendo que prefería que Cuba se hundiera en el mar a ver a Cuba regresando al sistema capitalista. Sin mucho análisis político, sólo por esa frase, el rey Salomón, para quien la verdadera madre era la que salva la vida del hijo, le hubiera negado a Castro cualquier legitimidad. Y lo peor es que con Castro Cuba efectivamente ya se ha venido hundiendo en el mar.
No tengo mucho que agregar sobre el tema. Sin embargo, este tema me recordó un viejo ensayo que escribí en 5to de secundaria y que mi amigo Carlos M. Sotomayor publicó en su excelente blog de crítica literaria. Han pasado dos años desde que ese análisis de Un mundo feliz de Aldous Huxley. Se llamaba "Ford, no todo era perfecto". Citaré lo que concierne al tema:
Hoy más que nunca está lectura entra en vigencia. Al igual que George Orwell en 1984, Huxley nos traslada a un mundo totalitario. Un mundo donde la felicidad es el deber mayor. Cuba, al parecer, pierde al camarada mayor, y esto nos obliga a saber si es que las tres generaciones que han pasado por esa tiranía podrán romper su propio condicionamiento que los obliga a callar, aguantar e idolatrar. Entonces, entendemos que el condicionamiento no es una serie de experimentos que hacen jadear a un perro, sino mentiras disfrazadas y odios generalizados, todas disfrazadas en dosis de discursos de unas doce horas. El experimento llevado a cabo por Castro nos hace preguntarnos si verdaderamente se puede sobrevivir después de su muerte. Es aún una incógnita si el condicionamiento de la isla sobrevivirá a su camarada mayor.
Han pasado dos años desde ese texto. Ahora, ¿qué pasará? No me atrevo a dar una predicción.

9 cómplices:

Gustavo Kanashiro Fonken dijo...

Cuando Hitler buscaba mantenerse en el poder, apelaba a la propaganda política. Levantaba enemigos comunes que despertaban los instintos más ocultos de todos a quienes controlaba, haciéndoles creer que luchaba por su causa, que juntos podrían contra el resto del mundo.
Dicho eso, cabe notar que Fidel (por ende Cuba), y a mi opinión, se congeló en la Guerra Fría, donde grandes bloques de pensamiento luchaban por la hegemonía. En la actualidad ya no hay más eso, y el pueblo cubano tendrá que irse reactivando poco a poco luego de este largo tiempo de aletargamiento para comenzar a encontrar lo que el pueblo en realidad quiere.
Ahora, si el tiempo de comenzar a buscar una verdadera democracia es ahora... lo dudo. A pesar poco a poco empezarán a abrir los ojos al mundo exterior, el régimen todavía mantendrá su vigencia un buen rato. Esperemos que Fidel no tenga más influencia desde fuera que desde dentro.

Renato Constantino dijo...

Gus:
"Ahora, si el tiempo de comenzar a buscar una verdadera democracia es ahora... lo dudo." ¿Cómo dices? Eso me suena a que el voto debe seguir siendo obligatorio porque los peruanos somos unas bestias que tienen que aprender a usar sus derechos o a los pensadores del siglo XIX que decían que debíamos pasar a una monarquía pues no estábamos listos para ser república. Faustino Sánchez Carrión respondía: "A caminar se aprende caminando, a ser republicano se aprende siéndolo". Yo parafraseo y digo "a ser democráta se aprende siéndolo."

Gustavo Kanashiro Fonken dijo...

Me rectifico para evitar malos entendidos.
"Ahora, si el tiempo de comenzar a encontrar una verdadera democracia es ahora... lo dudo"
La sombra de Castro seguirá volando por el aire. Durante 50 años, a pesar de todo, ha existido una oposición a su régimen. Ahora ellos han superado un obstáculo.. les quedan muchos.

Alejandro Hidalgo dijo...

De constituciones no come la gente. Democracia, república, patria, gobernabilidad, concertación, son solo palabras. Detesto a los políticos porque no hacen más que jugar con este puñado de palabras. Muy pocos son realmente lumbreras o personalidades extraordinarias capaces de fabricar una realidad mejor con estas palabras. El pueblo escucha extasiado cuando algún político barato de esos que pulula por la ciudad habla de “más trabajo”, “reconciliación con los pobres del Perú”, “más seguridad para todos”. Allá el pueblo ignorante que los escucha y les cree. Yo siempre estuve a favor del voto facultativo. No importa que vayan a botar cuatro gatos, siempre y cuando esos cuatro gatos sepan lo que están haciendo. Pero volviendo al discurso político, ¿alguna vez has notado que el discurso de los entrenadores o jugadores de fútbol es extrañamente monótono? “Bueno, creo que fuimos contundentes en el primer tiempo y jugamos de igual a igual. Nos falto gol pero creo que el equipo está para grandes cosas, está mentalizado y vamos a salir el próximo domingo a dejar todo en la cancha por los 3 puntos” A veces me pregunto, ¿para qué demonios existen los periodistas deportivos? ¿Por qué se toman la molestia de ir a entrevistar a los jugadores cuando termina el partido si siempre obtendrán las mismas respuestas? Yo siempre digo y diré que cada cual tiene derecho a ganarse su plato de comida como mejor pueda, pero siempre con la moral y la dignidad bajo el brazo. Los periodistas y los políticos son una simbiosis de ignorantes y muertos de hambre que se dedican a engañar al pueblo. Los medios creen que hacen una gran labor informando al pueblo de las sandeces que dijo hoy el pleno del congreso, de las sabias decisiones que tomo hoy el omnisciente tetón Alán García, de los cuatro gatos que protestaron a favor del fenecido Fujimori. Porque no hay nadie que salga y diga: “¡¡Hey, porque ponen tanta basura en los medios!!” Lamentablemente así es el mundo en que vivimos. En Panorama hacen un reportaje sobre la nueva propaganda de Claro y de paso ponen un par de casos llenos de drama, cuerpos ensangrentados y vidas arruinadas. Los políticos siempre van prometer salir a la cancha para ganar los 3 puntos, aun cuando se hayan metido una borrachera de padre y señor mío la noche anterior y los periodistas siempre van a estar ahí dispuestos a tomarles su absolutamente irrelevante declaración. El mundo se va al carajo porque siempre se le está prestando atención a lo chocante, a lo sucio, a lo controversial. Siempre surgen los líderes inapropiados en el peor momento posible y el pueblo con su razonamiento divino, digno de un chimpancé enjaulado que solo quiere una banana para ser feliz, va y vota por lo peorcito. Pero bueno, no tengo nada en contra de los chimpancés. Yo también debo admitir que cuando escuche que había renunciado Fidel, tuve que ir a la web y verificar que realmente eso había sucedido. Me pareció francamente inusitado, quizá previsible pero para nada normal. La única verdad es que no hay mal que dure cien años. Los imperios caen y seguirán cayendo, dando pie a que se dé un cambio en el paradigma, un nuevo "plot twist", hasta que el calentamiento global nos elimine de este universo. El viejo Fidel se debe haber levantado de su cama, aletargado por el temporal tropical y debe haberse sentido muy cansado. El mundo que él vio cuando era joven ya no es el mismo. Las cosas han cambiado. Quizá el enigmático malecón de La Habana siga siendo atemporal pero más allá del horizonte se está amasando un mundo del cual el ya no forma parte. Hoy Fidel abre el puño y deja que Cuba se le escurra entre los dedos, como quien deja a un niño que ya creció para que aprenda a caminar solo. Fidel ha sido siempre un personaje controversial, con millones de detractores alrededor del mundo. Yo tengo sentimientos encontrados respecto a lo que representa. Me atrevo a aseverar que el camino que le espera a Cuba será definitivamente distinto. El ejemplo Chino es muy tentador y quizá sea el más apropiado para muchos. En última instancia nadie sabe que podrá suceder en el futuro, mientras tanto estaremos a la expectativa. No obstante, como colofón debo añadir que cuando llegue el momento y el hoy se haya convertido en el tiempo incorrecto, creo estar seguro de que el viejo Fidel será absuelto por la historia.

Oscar dijo...

Fidel renunció a la presidencia. Fue una noticia que me llamó mucho la atención (como a todos creo). No me hace feliz y no me hace triste, pero me da una sensación de curiosidad por saber lo que pasará en la isla. Dudo que la democracia llegue de inmediato, dudo que los cubanos la pidan (quizá porque muchos siguen creyendo en Fidel, quizá por "el miedo al mañana, a la libertad" como dice Aldo Mariátegui). Es obvio que aunque Fidel no permanezca en la presidencia, sigue siendo líder del único partido legal en Cuba, lo que le da una enorme cuota de poder, así que los cambios no serán muy grandes, pero de que los habrá, los habrá.

PS. Ya era hora de comentar en tu blog. Se merecía.

José Castro dijo...

A mí también me chocó bastante la noticia de la renuncia de Fidel al gobierno comunita de Cuba. En ese momento en mi mente pasaban inumerables preguntas: ¿realmente por qué renunció?, ¿qué vendrá después?, ¿se acabará el régimen?, ¿Estados Unidos estará "feliz"?. La verdad, no estoy seguro de responder esas preguntas. Probablemente solo alguien que ha vivido, estudiado y criticado al régimen puede predestinarlo. Sin embargo, acá se marca un hito. El adiós del hombre que llevó a cabo una revolución en un país en tiempos en los cuales las ideologías de como gobernar un país entraban en disputa intelectual y militar. Es así, como a un libro histórico viviente le decimos adiós para siempre.

Renato Constantino dijo...

Gus: Importante la rectificación.

Alejo: Eres el colmo. Te mandaste cincuenta mil líneas para decir que esto de Castro te parece una farsa. ¿Qué mierda tiene que ver esto "Pero volviendo al discurso político, ¿alguna vez has notado que el discurso de los entrenadores o jugadores de fútbol es extrañamente monótono? “Bueno, creo que fuimos contundentes en el primer tiempo y jugamos de igual a igual. Nos falto gol pero creo que el equipo está para grandes cosas, está mentalizado y vamos a salir el próximo domingo a dejar todo en la cancha por los 3 puntos” A veces me pregunto, ¿para qué demonios existen los periodistas deportivos? ¿Por qué se toman la molestia de ir a entrevistar a los jugadores cuando termina el partido si siempre obtendrán las mismas respuestas??"? Y bueno, dudo que Fidel sea absuelto por la historia. Las revoluciones no duran 50 años.

Oscar: Gracias.

José: La derecha conservadora de EEUU salta en un pie. Y confío en que Obama cambiará el rumbo de las cosas. Y... Fidel como libro histórico... blablabla... Fidel ya debería ser condenado por dar discursos más largos que un Sermón de las 3 horas. Pero lo será por violar los derechos humanos, sumir a su pueblo en la pobreza y preferir su ideología al pueblo.

Javier dijo...

Este es mi primer comentario en tu blog Renato. Primero excelente post. Luego paso a hablar de Fidel. Desde que nací al escuchar "Cuba" pensaba en Fidel Castro, son como uña y mugre, pero por los últimos acontesimientos ocurridos por la salud del dictador me temía su pronto retiro. Es como la muerte del querido Juan Pablo II, para mi desde que había nacido el único papa que conocía era él, y al cambio por Benedicto XVI me pasó lo mismo, las mismas preguntas: ¿Qué pasará ahora? Al margen de todo, creo que habra un poco más de la era Castro en Cuba hasta que poco a poco cambie el destino de la isla.

P. Llanos dijo...

Este post es viejo, pero igual aclararé dos cosas.

1. Fidel no renunció. Dijo que no aceptaría nuevamente ser reelegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba como Presidente de la República. Aquella terminó por escoger a Raúl Castro como nuevo presidente.

2. Fidel ha quedado tan atrapado en la Guerra Fría que ha logrado sortear al lado del pueblo cubano todos los obstáculos que suponen la desaparición de una superpotencia con la que tenía 85% de su comercio exterior (y que brindaba a la isla cosas tan básicas como bienes de consumo y materias primas), mantener un estado socialista con propiedad pública de los medios productivos (que en Cuba, una pequeña isla del caribe con una sierra en medio, siempre fueron pocos), sostener sistemas de salud y educación universales y gratuitos y mostrarse solidario con todos los pueblos del tercer mundo en su lucha contra la inequidad. Todo incluso contra los deseos de EEUU y enfrentando el criminal bloqueo que se le impone a la isla desde hace ya mucho tiempo.

Así, con todo ello, Fidel ha dado un paso al costado. No quiere que lo recuerden como alguien que murió en el poder, porque él si cree que el poder le pertenece al Pueblo y en tanto él ya no tenga el vigor para administrar ese poder delegado debe marcharse a descansar.

Cuando me dicen que estoy muy equivocado en este punto, que estoy loco, me limito a repetir lo ya dicho por Amarury Pérez: "a mi me suelen acusar de castrista, y lo dicen en tono peyorativo, y yo les digo, sí, soy castrista y lo seré hasta el fin de mis días, por que ser castrista es ser un hombre de Fidel, y yo lo seré siempre".